Cuando llega el calor y el aire acondicionado comienza a funcionar durante varias horas al día, es habitual preguntarse qué temperatura permite mantener la vivienda fresca sin disparar el consumo eléctrico.
Aunque no existe una cifra perfecta para todas las personas y viviendas, ajustar correctamente el termostato puede mejorar el confort, reducir el esfuerzo del equipo y evitar un gasto de energía innecesario.
Entre 24 y 27 °C: una referencia razonable
Como orientación general, y aunque la temperatura exterior puede variar bastante entre el municipio de Cercedilla y Galapagar por ejemplo, una temperatura situada entre 24 y 27 °C suele permitir mantener un ambiente confortable durante el verano. En muchas viviendas de la zona noroeste de Madrid, ajustar el aire acondicionado alrededor de 25 o 26 °C es suficiente.
La temperatura más adecuada puede variar dependiendo de varios factores:
- La temperatura exterior: cuanto más calor haga fuera, mayor será el esfuerzo necesario para enfriar el interior.
- La humedad ambiental: en ambientes húmedos, la sensación térmica puede ser más alta incluso a la misma temperatura.
- La orientación y el aislamiento de la vivienda: las casas con buena protección frente al sol y buen aislamiento mantienen mejor el fresco.
- El número de personas que ocupan la estancia: más personas generan más calor en el ambiente.
- La ropa y la actividad que se esté realizando: no es lo mismo estar en reposo con ropa ligera que realizar tareas que generen calor corporal.
Por eso, más que buscar una cifra exacta, conviene encontrar el ajuste que proporcione confort sin generar una diferencia excesiva entre el interior y el exterior.
Poner el aire a 18 °C no hace que enfríe antes
Uno de los errores más habituales consiste en seleccionar una temperatura muy baja al encender el equipo, pensando que así la habitación se enfriará más rápido.
Sin embargo, el aire acondicionado no suele producir aire más frío por haber seleccionado 18 °C en lugar de 25 °C. Lo que ocurre es que continúa funcionando durante más tiempo hasta intentar alcanzar la temperatura indicada.
Esto puede aumentar el consumo eléctrico y someter al equipo a un esfuerzo innecesario, especialmente durante las horas de mayor calor.
Lo más recomendable es seleccionar desde el principio una temperatura razonable y dejar que el sistema trabaje de manera progresiva.
Cómo ayudar al equipo a enfriar con menos esfuerzo
El termostato no es el único factor que influye en el consumo. Algunos hábitos sencillos pueden ayudar a mantener la vivienda fresca durante más tiempo:
- Ventila por la noche o a primera hora de la mañana, cuando la temperatura exterior es más baja.
- Cierra las ventanas mientras el aire acondicionado está funcionando.
- Baja las persianas o utiliza toldos en las horas de mayor exposición solar.
- Mantén cerradas las puertas de las habitaciones que no necesites climatizar.
- Evita colocar fuentes de calor cerca del termostato o de la unidad interior.
- Utiliza los modos automático, eco o noche cuando estén disponibles y resulten adecuados para el uso que vas a hacer del equipo.
Estas medidas reducen la entrada de calor y permiten que el aire acondicionado mantenga la temperatura.
¿Es mejor mantener una temperatura estable?
Cuando vas a permanecer varias horas en casa, mantener una temperatura moderada y estable suele resultar más confortable que alternar continuamente entre temperaturas muy bajas y periodos de apagado.
Si sales durante un periodo prolongado, puedes apagar el sistema o utilizar la programación horaria del equipo. En ausencias breves, no siempre es necesario modificar constantemente el termostato.
La mejor opción dependerá del aislamiento de la vivienda, del equipo instalado y del tiempo que vaya a permanecer desocupada.
¿Qué ocurre si el aire acondicionado no alcanza la temperatura?
Si has configurado una temperatura razonable, mantienes puertas y ventanas cerradas y, aun así, el equipo no consigue refrescar la estancia, puede que el problema no esté en el termostato.
Algunas señales que pueden indicar que el sistema necesita una revisión son:
- Sale poco aire por la unidad interior.
- El equipo tarda demasiado en enfriar.
- Aparecen olores desagradables.
- Se escuchan ruidos que antes no hacía.
- Se producen goteos o pérdidas de agua.
- El consumo aumenta sin que mejore el confort.
En estos casos puede ser necesario limpiar los filtros, desinfectar el equipo o revisar componentes clave como la unidad exterior, las sondas o posibles fugas.
Instalación y mantenimiento de aire acondicionado en Madrid
Un equipo correctamente dimensionado, instalado y mantenido puede ofrecer un mejor rendimiento y consumir menos energía durante los meses de mayor uso.
En ServiteCCal realizamos instalaciones, reparaciones y mantenimientos de aire acondicionado mediante técnicos certificados y cumpliendo la normativa vigente.
Prestamos servicio en Madrid y, especialmente, en municipios de la zona norte y noroeste como Las Rozas, Majadahonda, Torrelodones, Galapagar, Collado Villalba, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.
Si tu aire acondicionado no consigue mantener una temperatura confortable o presenta algún comportamiento anómalo, una revisión profesional permitirá comprobar su estado y determinar la solución adecuada.
CONTACTA CON NOSOTROS